La situación
Montreal opera una de las mayores redes de alumbrado municipal de Norteamérica. En 2016 la Ciudad se comprometió a convertir todo su parque a LED 3000K y, al mismo tiempo, a poner cada luminaria bajo control remoto. La conversión abarca unas 85 000 luminarias tipo cobra y unas 47 000 decorativas repartidas en 19 distritos.
La dificultad no era solo la escala. La Ciudad adjudicó el equipo de iluminación y el equipo de control a proveedores distintos, de modo que la plataforma de gestión debía operar controladores de más de un fabricante sin fragmentar la visión de los equipos de operación.
Qué se desplegó
Cada luminaria recibió un controlador que informa de su estado, su consumo y sus fallos. Los controladores forman una malla inalámbrica que se enlaza con pasarelas, y estas alimentan la plataforma Dimonoff | SCMS, donde se definen los grupos, los horarios y los perfiles de atenuación.
Un punto decisivo: SCMS gestiona controladores de terceros junto a los nodos Dimonoff. La red de Montreal incluye controladores de Current, powered by GE y de Telematics Wireless, todos administrados desde la misma interfaz.
Resultados
La Ciudad publicó un objetivo de 35 % menos de costos de energía y 55 % menos de costos de mantenimiento. La cifra de mantenimiento es la que más sorprende a los compradores municipales: procede menos de los LED que de la capa de control, porque el fallo lo notifica la propia luminaria en lugar de descubrirlo una ronda o una llamada ciudadana.
Qué significa para su red
Si su ciudad ya tiene controladores de un proveedor anterior, el despliegue de Montreal es el precedente pertinente. La gestión multiproveedor no es aquí una promesa de hoja de ruta: funciona en producción a una escala de más de 130 000 puntos conectados.
En los próximos cinco años, los ciudadanos se beneficiarán de un alumbrado público mejorado, más adecuado para la vida metropolitana. De ello se derivarán ahorros importantes: la Ciudad reducirá su consumo de energía en un 35 % y sus costos de mantenimiento en un 55 %.