La situación
El alumbrado público de Dover era propiedad y operado por una distribuidora en lugar de por la propia Ciudad, un arreglo común que suele significar una tarifa fija de alumbrado, sin medidor, sin datos de consumo y sin forma de demostrar de dónde podrían venir los ahorros. Antes del proyecto, la Ciudad no podía responder una pregunta básica: cuánto costaría, y cuánto ahorraría, convertir la red.
Qué se implementó
En colaboración con Affinity LED Lighting, Dover convirtió 1781 luminarias de sodio de alta presión a LED de alto rendimiento, cada una equipada con un nodo inalámbrico Dimonoff para estado en tiempo real y control remoto. El cambio le dio a la Ciudad algo que nunca había tenido en un alumbrado propiedad de la distribuidora: sus propios datos sobre el estado y consumo de cada luminaria, independientes de la facturación de la distribuidora.
Por qué importa para su red
Dover es el caso del alumbrado propiedad de la distribuidora: una Ciudad que no controlaba su propio activo en papel, pero aun así necesitaba la visibilidad para negociar con quien sí lo controlaba. Poseer los datos, incluso sin poseer el poste, convierte una tarifa fija en una negociación respaldada por evidencia.