En un contexto de crisis climáticas y sanitarias crecientes, el presidente fundador Bernard Têtu sostiene que las empresas de tecnología conectada pueden ayudar a las ciudades e instituciones a modernizar sus prácticas y operaciones. Señala que las tecnologías inalámbricas permiten hoy el “control remoto de infraestructuras y servicios enteros” a través de plataformas en línea seguras y disponibles las 24 horas.
Têtu enumera varias aplicaciones concretas: la reducción del consumo energético mediante el ajuste automático de la intensidad del alumbrado, la automatización de operaciones como la remoción de nieve, o la activación de luces cerca de una vivienda para guiar a los servicios de emergencia tras una llamada al 911. Los sistemas conectados también pueden simplificar la búsqueda de estacionamiento, apoyar la respuesta ante inundaciones y evacuaciones, y ayudar a los equipos de emergencia mediante la detección acústica de disparos, accidentes u otros sonidos de alarma.
El artículo también menciona el monitoreo de la calidad del aire, las islas de calor urbanas y los niveles de ruido, así como la detección de gases peligrosos para definir zonas de evacuación. Têtu concluye que las inversiones tecnológicas bien dirigidas pueden mejorar sustancialmente la vida diaria en todo el mundo, e invita a los lectores a reservar una demostración en vivo de soluciones diseñadas y fabricadas en Norteamérica.