La ciudad de Mississauga, Ontario, se asoció con Enersource para reemplazar las bombillas tradicionales de 49,000 farolas por tecnología LED. Las autoridades municipales proyectaron que la conversión reduciría el consumo de energía en un 55% y los gastos de mantenimiento a la mitad respecto a la red existente.
Además del ahorro en costos, se esperaba que las nuevas luminarias LED mejoraran la visibilidad para conductores y peatones, extendieran el intervalo de reemplazo a unos veinte años y redujeran significativamente la contaminación lumínica nocturna. La alcaldesa Hazel McCallion comentó sobre la iniciativa, señalando que Mississauga era “líder entre las ciudades canadienses” en implementar esta nueva fuente de luz blanca natural que ofrece el LED, destacando que el proyecto entregaría un alumbrado público más eficiente y con menores costos operativos.
El proyecto de reemplazo estaba en marcha al momento de la publicación, con una meta de finalización para diciembre de 2014.